y la mente se fue volando


pienso en triángulos
en vértices, en lados que giran
y van formando estrellas potentes,
redondas como esos cuadrados
que no son y respiran
para volar por los ojos de vivos
que se pierden y suben
hasta la mejor del infinito
que se disfraza de noche
y se ilumina con luna
y estrellas que se van
a tomar un café con medialunas
con jamón y queso
hecho con leche de una vaca viajera
con botas de lluvia y paraguas que se eleva
con el viento y se va hasta las nubes
que nublan el cielo y me hacen quedarme en casa
pensando en un triangulo.

Buen día, día


Miguel Angel Peralta nació el 21 de marzo de 1946, pero recién en 1967 formaría el grupo Los Abuelos de la nada, tomando el nombre del libro El Banquete de Severo Arcangelo de Leopoldo Marechal.
En 1984 edito un albúm como solista llamado Buen día, día, esta es la letra de dicho tema:
Buen día, día. Día, buen día.
Buen día, perro, mujer buen día.
Arbol buen día, señor buen día.
Buen día, hijo, hermano buen día.
Buen día, dia. día, buen día.
Soy todos tus olvidos
y de todos tus olvidos
aparece mi alimento.

Aqui tu libertad,
aqui tu intención
apelmazada de ser pájaro.
Aqui la piedra de tu risa.
Aqui... mi boca arriba y gritando
Buen día, a todo lo que pasa.
Yo soy el que da rota de tu paso olvidado.
Aquel que te camina,
descalzo entre tus pasos.
Nada sé, no. Nada sé...

Buen día, día. día, buen día.
Buen día, sol, soles buen día.
Tontos buen día, señora buen día.
Buen día, aire, luna buen día.
Aqui tu libertad,
aqui tu intención apelmazada de ser pájaro.
Aqui la piedra de tu risa,
aqui mi boca arriba gritando: Buen día,
a todo lo que pasa.

Juntos cavaremos hasta la superficie de mi tierra.
Tu dolor es amor transformándose en mundo
y una caja es mi cuerpo donde el dolor no cesa.
Adentro mío;
Escarba hoy en tu mano tratando de
ubicarte en la cima.
Embelesate ahora que estas vivo.
Este mundo era ya una loqueria.
Vamos...adelante.
Llevaras todo junto,
llanura y vegetal entrelazado.
Agua sobre fuego y fuego bajo tierra.
Sé bien que tus coros se pondrán
contentos.

Vamos...adelante.
Que suba lo que crece.
Lo que se fue se vaya.
Aqui voy yo.
El que río y río
bajo y sobre las vertientes.
Aqui voy yo,
el que tentó al amigo.
Oíd, oíd, que hermoso ría que suena en tí
llamando, humano, humano, humano...

El pensamiento corre,
el cuerpo baila.
Los ojos iluminan.
La voz llega y escapa.
Por que trastocar la lozanía
que hay en tu alma?
Ah! La estridente coraza.
Oh! La enfrascadora jornada.
Brindo contigo, Holderlin.
Por lo gratis, al bendición etérea.
Y oíganse las manos serviciales.
La tares del amor,
creativo y fraternal.

Buen día, remanso, tempestad buen día.
Buen día, ruta, muerte buen día.
Buen día, día.
Ey! Y si hubieras contraido
compromiso con la muerte?
Y si hubieras muerto acaso?
Peleando o creyendo.
O intentando escaleras para atrapar las
espaldas del cielo?
Hubieras llevado gloria hacia allá
(hacia desde donde ya no se vuelve)
Pero también, hubieras dejado fábula,
utopía y polvo
entre mis cofrades mortales.

Pobre eres si no llevas repletas las arcas
de tu corazón.
Idiota perdido aquel que no se reconozca en un
odio insensato.
Que imbécil no verá su pasión mas
desjuiciada.
Y que clase de rico será
quien no lleve todo junto y en un solo puño
la psiquis y el latido de su pueblo.

Buen día, dia. día buen día.
Buen día estrella, humildes buen día.
Buen día cerca, lejos buen día.
Buen día, buenos locos buen día.
Buen día, mañana. Traición buen día.
Del ultimo sueño vengo,
del ultimo sueño soñado.
Han caído cortezas de mí.
Imperios han venido y desaparecido.
He comido el pan de la locura.
He sido cuerpos de otros cuerpos
y me he despertado en fiestas y caídas.

He sido celoso como mi ángel guardián
y paciente como las arañas.
Tanto he dormido en el azul barro del
invierno como he vuelto desde la blanca luz
de los ciegos del mundo desierto
entre cactus, reptiles y minerales.
Buen día, dia. día, buen día.
Mi joven realidad ya no se busca
en los reflejos de un espejo astillado.
No quiero ser un barco anclado
sobre un río tormentoso.

¡He venido a mover y darle
marcha a la fanfarria!
me fecunda la música que tonifica
el cura.
Los poetas me acusan de deber ser
valiente.
Las artes para siempre,
las musas sin cadenas.
Huelo, como vino, juego.
Me recuesto cara al cielo.
y mi reposo goza en la paz de cada origen.

Buen día, dia.
Adiós barcos anclados sobre torrentosas aguas.
Adiós espejos astillados.
No nosotros, regocijo del rocío
sobre narices esplendidas.
No, no, no,
no nosotros
elásticos elebradores de deseos.
Buen día, dia.
Buen día, futuro venturoso.
Buen día, dia.

Los Malabares de la Sal - de Virginia Curet

Guitarrita que me palpea la garganta, dejame un costurón. Volveme ágrafa o un poco más consciente. Los ojos me lloran por el fogón cercano y el viento salinero grande que se entromete. No me llore. Furtivos encuentros de voces. Agarrá la armónica y fijate que te sale, pero no dejes de mirar este cielo vesánico, hay toda una conjugación de estrellas y relámpagos que maravillan, espectáculo ajeno a la panmetría y al rating, vas a quedar absorto. La Pachamama agradece el gesto, tenemos poca comida, apenas unos quesitos de cabra que ella sabe apreciar. El fuego juega con nosotros más que nosotros con él. Él hace malabares con nuestro cuerpo y por ahí nos deja ser vistos, momentáneamente en coyunda con los silencios, sí creo que te veo, sí creo que me ves. Guitarrita decime algo. Cuantos planteos más me voy a hacer hoy. La refundación de la vida, mi rutina derrengada, la decisión casi tomada, dame más fuerza norte mío que casi la tomo. Pasale el mate a aquel que augura su próximo año y creo que agradecerá el sorbito. Se siente en los labios, como cuando salís del mar, la brisa te la regala en la boca, te la acerca por si las dudas, te la dona. Tirados sobre ese universo blanco en el medio de la madrugada escuchamos una lectura tímidamente contada con linterna, y ahí me leo claramente, ahí me entrego en tu potestad y ojalá no me pierdas.




colaboración desinteresadamente interesante de Letras en Julio
...pegale una visita

Hoy es un buen día (generico)

Aplíquese a todos los días que correspondan.

me río de la plata

estámos preparando un nuevo número de la revista, nos reunimos en el río. a mí (ale) me paso esto:

antes de ir al río hay que ir hasta la orilla, llegar hasta la puerta del océano y espiar las olas como si apenas fuese la mirilla de una vida inmensa. escucho el viento volar contra el agua y veo gotas que se van de viaje saludando al pasar. el río me da la bienvenida, me besa calido los pies y voy entrando al paisaje que desfila frente a mis ojos. experimento mareas y me dejo llevar; llevo en vos tus historias, acaricio tu espuma y voy desapareciendo entre tu arcilla. te camino, río, y me empapo adentro tuyo, adentro mío, y planto mis pies asomando mi cabeza y siendo parte del agua del agua del agua que nos atraviesa y no nos corre.

Las Lechuzas - de Hernán Carbonel

Afuera están Gracia y la menor, Dolores.

Entre el cobertizo de chapas y el olor a tierra mojada. No es nada nuevo, como todo lo compuesto por varias magias.

Gracia y la menor, Dolores (faltan Alba, Cándida) alzan las plumas. Una rasca la oreja de la otra. La otra mella sus uñas. Las baña la resolana.

Reparan seguramente en el año en que nacieron. En los ciclos. Las lunas. La lluvia invisible que ven. En el agua anegándolo.

Como si el campo les fuera mar verde y greda, ven venir la yegua en lontananza. El aire se cuece con la humedad. Gracia, Dolores, se asoman por la ventana.

Adentro, las teclas, amagan competir con el repiqueteo en el techo de paja. Una brisa, un susurro de la sudestada.

Arremangados los pantalones y de pronto, todos los animales comienzan a entrar al rancho. Uno a uno pero en manada.

El gato (solo entre tantos) deja la huella en el piso del rancho que rápidamente son borradas por la vertiente. Uno entre tantos de la manada.

Y detrás Gracia y la menor, Dolores, pero no hablan. Lo dicen todo cuanto lo callan; está todo el aura entre sus ojeras y sus párpados. Apenas se oyen el repiqueteo y el trote. Lo saben Gracia, Dolores - y aunque no estén - Alba, Cándida.

Pasan. La máquina para.

Sr. Andréu... - de Pola Oyarzábal

Buenos Aires suena y yo detracto, buenos aires habla y yo lo callo, buenos aires oye Buenos aires fructifica su existencia expulsiva. Buenos Aires cede.

Muero o mato en buenos aires.

Y mientras tanto voy de sitio en sitio, de evento en eventillo. Una copita de vino por acá y otra por allá. Por fatalidad bendita encontré la botella de los borrachos sin clase.

La lluvia desatada ayer por la tarde, me recordó que un vaso de whiky solo sirve para sospechar el crecimiento de los lagos. El whisky es duro, como la ginebra o la grapa. Traguitos pequeños llenos de avaricia.

Naciste para tomar en copa – me dijeron- pero la vida mía siempre en liquidación me hace preferir bebérmela en un vaso (de vidrio y con lunares).

Le hablaba antes amigo Andréu, de la ginebra, un brebaje que esta hecho para resistir, y me traje una botella de ginebra a la casa, pero se me resiste. La verdad es que no he podido beber, ni ayer ni hoy. Me tomaría un trago antes de salir a buscar el sol en bicicleta. Iré por la vereda, prefiero lastimar peatones y no ser víctima del paso de los toros, los genios al volante. Todo lo que hice, beber distinto y en circunstancias diversas, lo hice para poder pensar y pensando, usted sabrá, que se llega a recónditos lugares. Y caí por supuesto, como es digno de mí, y de mi signo, en un círculo cerrado. Es como ser de acuario con ascendente en acuario, o ser de piscis y ser pequeña. Señor Andréu, le escribo, después de tantas noches bebidas con impulsiva necesidad, para invitarlo a tomar el té y le pido discreción. La indignidad es mi insignia, la pureza una ambición. Debemos usted y yo deliberar acerca de las hierbas y sus pasadizos, debemos, usted y yo, evitarle a buenos aires, un nuevo incendio, evitar la muerte y la falta de palabra. Deberá traer usted una ramita de canela o menta fresca, y también naranjos, jazmines y algunos clavitos de olor.

Tirado en Buenos Aires

Pipí Cucú se consigue en un lugar, y ese lugar es la Casita de Argañaraz 22, donde todos los jueves hay poesía y todos los viernes hay tango. Mezclando esas cosas salió esto, que no lo sufran tanto:


estar en la yeca es estar en bolonqui,
es patear y patear dándole al empedrado
con el alma escondida en un baguyo
y cuando llega mayo
empieza el ofri
y la yeca se va poniendo dura
y de pura cascaruda
te va traspapelando los güesos
hasta que perdés el sur,
el paredón y el después.

para ordenar:
dicen que el bulín es el marulo
y si uno sienta culo en la esquina
o en la plaza
es fija que la capucha es tu casa
y que esta hecha un rulo.
así es estar tirado en buenos aires,
sin pizza ni obelisco,
y siempre el mismo disco, rayado.

distinto es ir tirando
jugar con la cancha llena
y más que aguatero tener un cantinero fiel
que te alcanza un vaso compañero.

son las dos jetas
de los que tienen y no tienen moneda,
los que pasan no más
y los que en la vereda quedan.